Y soñando. Siempre soñando.
Por cierto, lo que es la música propiamente dicha dura 3.10
lunes, mayo 25, 2009
Strangers In Paradise: Pictures of You
sábado, mayo 23, 2009
jueves, mayo 21, 2009
Fabulas
Choices
Este relato es algo a lo que llevo meses dandole forma en mi cabeza y, por fín, he decidido escribir hoy. A menudo tomamos decisiones en nuestra vida que marcan todo lo que ocurrirá a partir de ese momento. A veces dichas decisiones no tienen que ver con lo que pensamos que es mejor para nosotros, sino con lo que pensamos que la gente aprobará.
En otras ocasiones son decisiones poco meditadas que tienen que ver con el hecho de que, asumamoslo, el ser humano tiende a escoger siempre lo fácil, lo cómodo, sin reflexionar sobre las consecuencias de sus actos.
Sobre este tema, el de las decisiones y sus consecuencias, recomiendo leer el libro Replay o ver la película Dos vidas en un instante. Son ambos bastante ilustrativos respecto a lo que quiero decir... y sobre como una decisión tomada en un momento dado puede cambiar totalmente nuestra vida. Aunque sea una, en apariencia, tontería.
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Al atravesar las puertas de mi antiguo instituto me dí cuenta de lo poco que había cambiado el edificio en los últimos años. Aunque ahora me parecía muchísimo más pequeño o, tal vez, fuese yo quien había crecido. No lo supe en aquel momento, ni lo sé ahora. Seguí los carteles que indicaban donde tenía lugar la reunión de antiguos alumnos de mi promoción, cruzándome con algunas caras que me resultaban familiares a pesar de la huella que los años estaban condenados a dejar. Me preguntaba si ellos pensarían también que me conservaba mal.
Una vez cogí mi acreditación, una tarjeta de cartón con mi nombre, y me la puse en la solapa de la chaqueta entré en el auditorio. La música de fondo resonaba por todo el lugar mientras me acercaba a las mesas de la comida, arrugando la nariz al ver que la calidad de la misma no había mejorado con el paso del tiempo. Y yo que había ido pensando que, ya que no eramos alumnos, nos darían algo que no pareciese estar a punto de inventar la rueda. Iba a acercarme a la mesa de las bebidas cuando noté una mano sobre mi hombro.
- ¡Alex! ¡Cuanto tiempo! La última vez que nos vimos fue en la boda de mi hermana y de eso hace casi dos años... ¿Cómo te va la vida?- Allí estaba... su hermano. Rubio, alto, guapo, seguro de sí mismo... e increíblemente inocente. Una de esas personas que daba igual cuanto tiempo pasase, seguirían viendo la vida desde la perspectiva de un niño para el que todo el mundo es bueno y amable aunque, de vez en cuando, tuviese la sabiduría de un anciano que conoce las motivaciones de los demás.
- No puedo quejarme, Tomy, no puedo quejarme. Ya sabes como es esto: mucho trabajo, muchas horas, buen sueldo y poco tiempo para gastarlo. Pero, al menos, hago algo que me gusta, así que no todo es malo. ¿Tú que tal?¿Tus padres bien?- siempre me sorprendía cuando la gente intentaba mezclar las preguntas cuya respuesta realmente necesitaba con otras que, aunque también les interesasen, eran mucho más mundanas. Ahora lo hacía yo.- ¿Y tú hermana?
- Bien, como siempre, ya sabes. Mis padres están muy contentos con eso de que van a ser abuelos.- Ahí fue cuando sentí como si el peso del mundo descansase sobre mis hombros de repente. Ahora comprendía a Atlas... o a Damocles, todavía no lo tengo muy claro. De golpe me entraron ganas de vomitar y, seguramente, todo eso se tradujo en mi rostro ya que, al instante, Tomy me miraba con preocupación.- Alex, ¿te encuentras bien? Nunca había visto a nadie cambiar tan rápido de color... ¿No habrás sido tan inconsciente de probar el catering, verdad?- El comentario consiguió arrancarme una débil sonrisa mientras desviaba mi mirada. No podía mentirle mientras le miraba a los ojos. Me recordaban tanto a los de su hermana... tal vez tuviese algo que ver con el hecho de que sean mellizos.
- Sabes que siempre me gustaron las emociones fuertes... tranquilo, se me pasará. Si no me mata en los próximo veinte minutos, claro. Así que vas a ser tío... estarás contento. ¿Dónde esta tu hermana? Estas noticias merecen una felicitación.- Mientras hablaba no podía dejar de pensar "por favor, que no haya venido, no me tortures de esa manera..."
- Sí... llegó con su marido hace un rato.- Algo en su tono de voz al mencionar al marido indicaba que, a pesar de todo, no le caía muy bien. Lo que me hacía preguntarme que había pasado en el tiempo que llevaba fuera de la ciudad.- Si tenemos suerte en una hora o así se cansaran de hacer el númerito de ejecutivo agresivo y mujer florero y podrás saludarla.- Ese comentario contestaba, evidentemente, a mi pregunta. Momento de cambiar de tema.
- Bueno, ¿y no te animas a sentar la cabeza? - La mirada que Tomy me echó era digna de una foto. Apenas pude aguantar unos segundos antes de echarme a reír.- Tranquilo, tigre, ya sabes que yo no soy quien para hablar de esas cosas, sólo te estaba picando.
- Ahí te equivocas, Alex... siempre he pensado que si no has sentado la cabeza es porque no quieres. Me apuesto lo que quieras a que ofertas no te faltan.- La seriedad en su mirada indicaba que había pasado de niño inocente a anciano que sabe más de lo que dice. Odiaba cuando hacía eso y, sobretodo, odiaba el que rara vez se equivocase.- Otra cosa es que sigas esperando algo que no vaya a ocurrir, por mucho que todos lo lamentemos.
- ¿Esperar? Hombre aparte de a la persona adecuada... ya sabes, es distinta la persona a quien buscas para pasar un buen rato que la persona con quien quieres compartir tu vida.- Con un poco de suerte tal vez lo dejase pasar...- Sólo hay que tener paciencia.
- No cuando te has enamorado ya de alguien, ¿verdad?- No, no lo iba a dejar pasar... recordando la conversación que tuve con su padre durante la boda de su hermana no pude evitar pensar "¿qué les pasa en esta familia? Cualquiera diría que en otro sitio se alegrarían de que su hija estuviese casada y embarazada".- Nunca entenderé porque no luchaste... tu que siempre peleabas por todo lo que querías y dejaste irse a quien más te importaba.
- Dejalo, Tomy. Ella tomó sus elecciones. Yo tomé las mías. Ya no hay vuelta atrás.- Necesitaba salir de allí cuanto antes. No sabía si podría mantener mi compostura de encontrármela en ese momento.- Oye, mira, mañana cojo un vuelo demasiado pronto... saluda de mi parte a tu hermana cuando la veas, ¿vale? Y cuidate.
Sin esperar su respuesta me giré para irme... Y allí estaba. Preciosa, con un vestido que le quedaba como un guante, mostrando su embarazo, sonriendo ante algo que le estaba contando el grupo con el que hablaba. Parecía tan feliz del brazo de su esposo... Entonces se volvió y pude verle los ojos. Y comprendí lo que le ocurría a su familia. Parecía feliz. Parecía sonreír. Pero nada de ello se reflejaba en su mirada... su mirada estaba vacía, triste. Como si esperase algo que sabía que no iba a ocurrir.
Y, en ese momento, me vio.
Fue increíble ver todas las emociones que pasaron por sus ojos en el intervalo de apenas un par de segundos: sorpresa, miedo, anhelo, esperanza y, de nuevo, tristeza. Lo que le había dicho a Tomy era cierto. Ella había tomado su decisión hacía diez años. Y yo la mía. Nada podría cambiar eso, aunque supusiese una condena a muerte de soledad, como decía la canción. Verla de nuevo... hizo que supiese que era el momento de irme antes de hacer alguna estupidez que no me haría ningún bien. De manera que, como tantas veces a lo largo de tantos años, me despedí de ella con un gesto, llevando mi mano a una imaginaria visera.
Mientras caminaba hacía la sálida y mi coche de alquiler me preguntaba como había dejado a mi secretaría que me convenciese de ir a esa reunión. Supongo que tenía que ver con el hecho de que se hubiese propuesto cuidarme como una madre aparte de encargarse de mi agenda y mis reuniones. "Te hará bien" me dijo. "Verás viejos amigos y te reirás un poco" comentó. "Además, seguro que aprendes algo nuevo" concluyó. Repasando mentalmente los argumentos que me dio para convencerme, caí en el detalle. Sabía algo que no me estaba contando. Cuando volviese a mi oficina tendría que hablar largo y tendido con ella.
Saqué las llaves del coche y noté un papel en el bolsillo de mi chaqueta. Abriéndolo vi que era una foto de Tomy, su hermana y yo. No debíamos tener más de quince o dieciséis años y los tres sonreíamos a la cámara... eran sonrisas que llegaban a nuestros ojos. Eramos felices. Tomy debía haberla metido en mi bolsillo mientras hablabamos. Di la vuelta al papel y vi que había algo escrito a lapiz. Al leerlo no pude evitar derramar una lágrima.
"No ha vuelto a sonreír así desde que te sacó de su vida".
Lástima que no dependiese sólo de mi el volver a ella.
Finis.
jueves, mayo 07, 2009
Escala de grises
Sin ningún tipo de anestesia para mitigar el dolor de la pérdida.
Las personas que la querían, o eso creía aunque sus acciones a veces le hiciesen dudarlo, intentaron que el color volviese a su vida. Citas a ciegas a cada cual más... extraña, aunque algunas conseguían llevar una, breve, sonrisa a sus labios. O reuniones familiares, teniendo en cuenta que la única persona a la que le unía la sangre en ellas era su sobrina... pero hay muchos tipos de familia. O fiestas... aunque, tal vez, esas no contasen ya que el hecho de organizarlas y acudir a ellas suponía parte de sus labores. De todas maneras, teniendo en cuenta lo que se tomase en cuenta, la conclusión era siempre la misma: nada había funcionado. El color huía de su vida.
Hasta que dejo de hacerlo.
La primera vez que lo vio... no supo reconocer lo que era. Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que pudo contemplar algo así. Pero poco a poco lo identificó... era muy parecido a como fue antes de perderlo pero no exactamente igual. Tal vez fuese porque, después de tanto tiempo viviendo en escala de grises, había perdido las facultades para poder apreciar todo el espectro de colores. Pero era color, al fin y al cabo. Algo sin lo que había creído que podría vivir y que al volver a sentir se había dado cuenta que se había limitado a sobrevivir.
Entonces creyó que volvería a perderlo.
Lo que la llevaba a aquel momento, en aquella habitación de hospital.
Habían pasado muchos años desde que había vivido algo similar, que no igual. En aquella ocasión sólo podía observar tras gruesas paredes de cristal, esperando impotente. Ahora estaba sentada, hablando a la persona que yacía en la cama ya que le habían dicho que eso podría hacerle bien. Hablaba de todo... de como había ido su día, del libro que se estaba leyendo, de la última travesura de su gata... De lo que fuese.
Y poco a poco, día a día, se daba cuenta de un detalle que la ponía, cada vez, más nerviosa. El detalle es que el color había vuelto a su vida. ¿El problema? Que era muy parecido a como fue la última, única, vez. De manera que se preguntaba, incesantemente, si lo bueno eran sólo las similitudes o si, en realidad, era todo el conjunto. Y esa pregunta la aterraba.
Finis.
domingo, abril 19, 2009
Cuando piensas que nada más puede fallar...
La parte positiva, al menos, es que limpiaré de mierdas el equipo.
domingo, marzo 22, 2009
Este año la cosa va de Question...
os dejo con uno de mis regalos de cumpleaños :D como mola Question (ambos dos)
Redirección del RSS
prueba del feed
miércoles, marzo 18, 2009
PowerPoint
Vale, puede que no sean tan autoexplicativas.
Porque luego resulta que te encuentras con que eso que has repetido hasta la saciedad y has tratado de explicar de todas las maneras posibles con frases cortas y sencillas... no se ha entendido. Vamos, prefiero pensar que no se ha entendido a que se ha ignorado soberanamente como hacemos con las cosas que preferimos que no esten ahí. Y me acuerdo de algo que lei en un fic (no recuerdo el título) en el cual esta la protagonista escribiendo manuales para armas (frases cortas y sencillas, ya sabeis) y su jefe le pide que lo simplifique aún más... que en vez de utilizar lenguaje de octavo de EGB (ahora 2º de la ESO) los haga como si estuviese hablando a chavales de diez años...
Y me doy cuenta de que, efectivamente, esas situaciones son divertidas cuando les pasan a otros. Cuando te pasan a ti te dan unas ganas enormes de abrir la cabeza de alguien a ver si hay ALGO dentro que reciba tus frases. O si, sencillamente, despues del "Hola,¿qué tal?" sus funciones cognitivas son como las de Hommer Simpsom (ya sabéis... blablablablablabla).
martes, marzo 10, 2009
Cosas que pasan
Hace unos años, cuando salió, me regalaron mis amigos por mi cumpleaños este disco original. Era la época en que oía mucho a Marea y, después de estar hiperactiva durante meses con este lanzamiento, hicieron frente común, impidieron que me lo comprase y me lo regalaron.
Lo perdí en un accidente donde el coche donde lo llevaba, puesto que era mi música de conducir, quedó siniestro total. Los CDs de música que llevabamos en la guantera pasaron a mejor vida. Por suerte fue lo único, junto al coche, que lo hizo.
Hoy empece a tararear esta canción en el metro, cuando volvía a casa después de un día demasiado largo, y me he dado cuenta de todo lo que ha cambiado desde ese día cumpleaños ya tan lejano. Apenas mantengo el contacto con las personas que me lo regalaron y... bueno, no puedo decir que ahora este mucho mejor que entonces. Si acaso al contrario.
El caso es que sigo escuchando esta canción, tarareandola y sabiendomela de memoria... y sigo derramando una lagrimita al oir Corazón de mimbre... y ahora he vuelto a recibir mensajes desde Barna cada vez que en un bar suena Marea porque hay alguien que siempre se acuerda de mi. Supongo que no soy la única que recuerda. Lo malo es recordarlo todo con demasiada claridad desde mi propio, y deformado, punto de vista.
domingo, marzo 08, 2009
Invisible.
Total y absolutamente.
Odié esa sensación.
De vez en cuando vuelvo a tenerla.
Es una de esas sensaciones por las que te prometes cosas. No depender tanto de nadie. No bajar barreras. No dejar que la gente se acerque tanto como para que, cuando seas invisible para ellos, te acabe destrozando. El tipo de promesas que, cuando crees que estas a salvo, rompes. Y claro, volvemos a empezar.
Intelectualmente sabes que es una chorrada pero, como dijo Blaise Pascal, el corazón tiene sus razones que la razón no puede entender. O dicho de otra manera, duele. Mucho. Durante mucho tiempo. Y no lo olvidas. Ni llegas a perdonarlo del todo. Sí, te piden disculpas, tu dices que no pasa nada, y sigues adelante. Pero en ese rincón donde guardamos las cosas para no olvidar, queda. Y da igual que pasen diez, quince, veinte años. Sigue doliendo. Y, dado que sigue doliendo, sigues sin perdonarlo del todo. Entonces te crees a salvo y lo medio olvidas hasta que... ya sabéis como sigue la historia.
Y es cuando empieza de nuevo el ciclo que vas a ese rinconcito donde habías guardado todas las cosas de no olvidar y las desempolvas, las miras, las recuerdas y vuelves a herirte con ellas. Y descubres que no las has perdonado lo que, probablemente, te hace peor persona. Pero te da igual ya que, visto lo visto, ¿quién quiere ser una buena persona? Después de todo, son las que se llevan los golpes siempre en la misma mejilla hasta que esa esta destrozada y ponen la otra.
Aunque también es cierto que no importa lo buena o mala persona que seas. Si eres invisible, si lo has sido una sóla vez, al final volverás a serlo. Y, muy probablemente, lo odiarás pero, inevitablemente, no podrás hacer nada al respecto. Porque no es una decisión que tomes tú, sino una que toman otros por tí, de manera consciente o no.
The invisible and the non-existent look very much alike
Delo McKuon
sábado, marzo 07, 2009
No hay lugar más solitario que una multitud.
Es facil de ver... no hace falta más que fijarse en los ojos de la gente, en sus miradas. Se trata de uno de esos ejercicios curiosos que no está de más hacer de vez en cuando. Habrá miradas cálidas, o aburridas. Incluso alguna desaprobadora. Y luego estan las infinitamente tristes, tal vez algo pérdidas. Esas son las de aquellos que se sienten sólos. Las que parece que hayan perdido lo que les guiaba, fuese lo que fuese, y ahora estan a la deriva.
Curiosamente sólo he encontrado esas miradas en medio de las multitudes. Sus dueños no tenían ningún factor común: hombres y mujeres, jovenes y viejos, ricos y pobres. Salvo que estaban rodeados de gente y, sin embargo, su mirada estaba vacia, pérdida.
Es el tipo de momentos que hace que me pregunte que les hace falta a esas personas para dejar atrás esa mirada, para que parezca que estan completos. Tal vez algún día lo descubra.
miércoles, febrero 25, 2009
Meme
Escoged un personaje de un fandom que sepáis que conozco y os diré:
a. Mi cosa favorita sobre el personaje.
b. Lo que menos me gusta del personaje.
c. Alguien con quien le emparejaría de su propio universo.
d. Una pareja de un crossover que creo que quedaría bien.
e. Una pareja de otro crossover que quedaría todavía mejor.
f. Su pareja infernal.
g. Su canción.
h. El título de su biografía o autobiografía.
i. La última pesadilla que tuvieron.
j. Como dejaran el plano de los mortales en caso de que no lo hayan hecho todavía.
miércoles, febrero 18, 2009
Quiero uno de estos...
lunes, febrero 16, 2009
Take me the way I am
Gracias a todos. Rezad porque no haga post sobre el día de hoy porque será sumamente duro y, como a veces me dice cierta persona, uno de esos momentos en los que parece que no tolero las debilidades ni errores de nadie. Aunque no sea así.
sábado, febrero 14, 2009
No hay nada más frustrante que hacer anuncios de suavizante
Todavía no sé muy bien colo calificarlo...
lunes, febrero 09, 2009
The Guild - Episodio 1: Bienvenida a la realidad
... sin palabras ...
domingo, febrero 01, 2009
Cambios
Tiempo que falta para cambiar a http://blog.thangtar.es
lunes, enero 26, 2009
Piratería
LINK
Tiempo que falta para cambiar a http://blog.thangtar.es